Hoteles con identidad - Hotel L’Estacio Antigua Estación de Tren
Edificios como una estación de tren en Bocairent o la plaza de toros de Almadén son recuperados para el turismo
L’Estació, en Bocairent
La antigua estación de tren del conocido como Xitxarra, que dejó de transitar por el interior alicantino en los años 60, ahora alberga un hotel de tres estrellas. El cartel que anunciaba la parada, Bocairent, en letras blancas sobre fondo azul, sigue en su lugar, sobre la puerta de acceso a la estación. Hoy forma parte de la terraza exterior del hotel, cuyos gerentes están intentando recuperar la historia de la estación por medio de fotografías históricas. La campana que anunciaba la llegada del convoy da la bienvenida al visitante.
antiguos edificios en ruina que servían de paso, hace años, a ajetreados viajeros, albergaban históricas corridas de toros o servían de resguardo a curtidos pescadores son hoy un remanso de paz y tranquilidad, sobre todo para los turistas que optan por elegir un alojamiento singular para pasar parte de sus vacaciones.
Son muchos los que hay en España, a parte de los ya conocidos Paradores Nacionales, cuya red se inició en 1928 cuando el Marqués de la Vega Inclán proyectó un alojamiento en la sierra de Gredos para reavivar zonas deprimidas con la rehabilitación de edificios históricos.
Estación de tren
Una campana que anunciaba la llegada de los trenes a Bocairent hace un siglo es una de las huellas que queda en el hotel L’Estació de su antiguo uso. El Xitxarra, como se le conocía, fue inaugurado en 1884 en un primer tramo entre Banyeres y Villena. En 1909 fue completado el trazado hasta Muro, donde la línea enlazaba con el tren Alcoy-Gandia. En 1969, el tren dejó de enlazar por esta vía los municipios de Muro de Alcoy y Yecla.
Entonces el edificio de la estación y el contiguo del almacén de mercancías quedaron vacíos. Ocasionalmente albergaron un restaurante, el Mesón de la Estación. Hace 15 años fue reformado por la Generalitat Valenciana como hotel y desde hace un lustro es regentado por dos primos holandeses.
Muchos viajeros llegan al hotel atraídos precisamente por su historia, explica Mats Lodder y Sebastian Lodder, gerentes del alojamiento, quienes asegura que están intentando recuperar imágenes de la antigua estación para decorar el alojamiento. Aparte de la campana, la única señal visible de la vieja parada de tren es el cartel que anunciaba el destino. En la fachada de la terraza, en letras blancas sobre azulejo azul, se lee todavía ‘Bocairente’.
El antiguo recorrido de la línea es hoy una vía verde, en la que pueden realizarse rutas en bicicleta.
Información: Hotel L’Estació (Bocairent). www.hotelestacio.com. Habitaciones: 13. Precios: doble desde 85 euros.
Aduana portuaria
Un antiguo edificio aduanero del siglo XIII en Dénia se ha convertido en un hotel lleno de encanto. A los pies del castillo dianense se alza un inmueble de tres plantas, rehabilitado en hotel por el promotor Miguel Ferrer durante dos años. La historia del inmueble se mantiene viva desde 2003, cuando comenzó a funcionar el alojamiento. En 1243, el rey Jaume I donó parte de los terrenos frente al mar al templario Guillermo de Cardona para edificar unas instalaciones necesarias para las gentes de la mar.
La restauración ha intentado mantener la singularidad del edificio, desde el arco de la entrada, que se ha mantenido intacto, hasta les portalaes cuidadosamente rehabilitadas, utilizando los mismos componentes que en su construcción original.
Información: Hotel Posada del Mar (Dénia). www.posadadelmar.com. Habitaciones: 25. Precios: doble desde 170 euros.
Casa de pescadores
Gruesos muros de piedra, paredes encaladas y el blanco y el azul como tonos dominantes son la seña de identidad de la Casa La Trancada, una vivienda de pescadores del siglo XVIII que se ha rehabilitado en hotel. El alojamiento toma su nombre de la puerta de La Trancada o de San Gabriel, de donde se extrajo la piedra para levantar la muralla que luce la isla de Tabarca.
La decoración del hotel, actual y minimalista, ha respetado la estructura original del edificio.
Información: Casa La Trancada (Isla de Tabarca). www.latrancada.com. Habitaciones: 4. Precios: doble desde 96 euros (101 euros en temporada alta).
Plaza de toros
Una plaza de toros hexagonal y de dos pisos es toda una rareza, no sólo ahora sino también en 1752, cuando se construyó el coso de Almadén, en Ciudad Real. En un principio la plaza sirvió para recaudar fondos para construir un hospital de mineros, de hecho parte del edificio se adaptó para albergar 24 viviendas para familias mineras. Esa parte fue precisamente la que se rehabilitó para abrir el primer hotel en una plaza de toros. En la restauración se intentó respetar los elementos y estructuras originales.
Información: Hotel Plaza de Toros de Almadén (Almadén). www.hotelplazadetoros.com. Habitaciones: 23. Precios: doble desde 53 euros.
Faro
Hace más de 500 años se construyó una torre de vigilancia en el lugar que hoy ocupa el hotel. Por aquel entonces el Mediterráneo estaba lleno de piratas y corsarios y el puesto de vigía era clave para la seguridad de los habitantes de la zona. La torre sigue en pie, al igual que la ermita que se edificó siglos después, junto al faro (inaugurado en 1857) que guiaba a los barcos. El faro, calificado de primer orden y restaurado en 1964, es uno de los tres más importantes del Mediterráneo español.
El edificio principal, antiguo hostal y casa de ermitaños, conserva la estructura rectangular original. El alojamiento está situado sobre un acantilado de 175 metros de altitud, que cae sobre el mar. El estilo de las habitaciones recuerda a los establecimientos franceses de la costa Azul, con sus telas de rayas y flores, los motivos marinos, los colores blancos y azules de las paredes…
Información: El Far de Sant Sebastiá (Girona) www.elfar.net. Habitaciones: 9. Precios: doble desde 170 euros (260 euros en temporada alta).
Batería del ejército
Esta instalación construida en el siglo XIX era una batería de costa del ejército desde la que se mandaban a los barcos señales con banderas marítimas. Además era utilizada como base metereológica y de telégrafos. En la entrada del edificio se conserva, en piedra, el escudo de la Marina sobre la cristalera. A mediados del siglo XX, el recinto dejó de funcionar como tal y en 2002 se convirtió en hotel. Goza del privilegio de ser alojamiento más al norte de la Península Ibérica.
El hotel está situado en la península de Estaca de Bares, a una altitud de 331 metros que permite vislumbrar en el horizonte la casi imperceptible frontera entre La Coruña y Lugo.
Información: Hotel Semáforo de Bares (A Coruña) www.semaforobares.com. Habitaciones: 6. Precios: doble desde 125 euros (150 euros en temporada alta).
Monasterio cisterciense
Dormir en un monasterio del siglo XII, pasear por los corredores gótico-renacentistas que dan paso a las habitaciones, por el claustro y sus dependencias… Son algunas de las posibilidades que ofrece el Hotel Parque del Monasterio de Piedra, que se alza escondido entre las abruptas sierras del sistema Ibérico, en municipio de Nuévalos. Las habitaciones son antiguas celdas de los monjes cistercienses totalmente remodeladas con vistas, la mayoría, al patio del claustro o al parque natural, lleno de cascadas y grutas.
Información: Hotel Monasterio de Piedra (Zaragoza) www.monasteriopiedra.com. Habitaciones: 61. Precios: doble desde 113 euros.
Castillo feudal
Una casa castillo del siglo XIV enclavada en pleno Ampurdán, en el interior de la costa Brava, alberga hoy un lujoso hotel. La antigua riqueza que entonces reinaba en sus habitaciones se mantiene hoy, con decoración cuidada y ricas telas para vestir la cama y las ventanas y muebles traídos de Italia, Marruecos y China. Para ello fueron necesarios tres años de reforma, que convirtieron las ruinas de la fortificación en un lugar único. Detrás de este proyecto, dos ciudadanos holandeses, Margo Vereijken y Albert Diks. Antes que ellos, el escultor y pintor Salvador Dalí intentó comprarlo, como regalo para su musa Gala. La negociación, sin embargo, no llegó a buen puerto y el artista adquirió otro castillo medieval, en Púbol, apenas cinco 5 kilómetros del Castell d’Empordà.
Información: Hotel d’Empordà (Girona) www.castelldemporda.com. Habitaciones: 38. Precios: doble desde 165 euros.
Bodega de vino
Lo que en su día fue una bodega de crianza y envejecimiento de vino fino, acoge desde 2005 un hotel en pleno corazón del Puerto de Santa María. En el siglo XVII, el Puerto se hizo bodeguero y comenzó a exportar sus vinos a América. La tradición vitivinícola gaditana se respira en cada una de las esquinas de este alojamiento. En el interior se esconde un patio y en la azotea, un solarium con jacuzzi.
Información: Hotel Bodega Real (Cádiz) www.bodegareal.com. Habitaciones: 52. Precios: doble desde 120 euros.


